La rima
La rima, así como las licencias poéticas, forman parte estructural del poema clásico, aunque no es un elemento exclusivo de la poesía. También la prosa puede estructurarse mediante rimas internas.
Definimos la rima entre dos (o más) palabras cuando la última vocal acentuada y los sonidos finales que puede haber a continuación, son total o parcialmente iguales.
Ej. Vacaci-ones – Canci-ones
En este caso observamos que la última vocal acentuada es la “o” y, a partir de ahí, la palabra es exactamente igual. Por lo tanto diríamos que Vacaciones rima con Canciones.
Es evidente la musicalidad que adquiere el poema al hacer uso de la rima. Esa musicalidad, a parte de armonía facilita la retención de la letra en la memoria.
No debemos hacer uso de la rima como recurso insistente que adormece y aburre al lector. La rima debe utilizarse como perfeccionamiento poético, que dota de ritmo al verso. Permite al poeta de expresarse de forma no convencional, disponer de un sistema de lenguaje propio que facilita el juego propio de la poesía. Jugar con su significado, sí, pero también con las palabras.

